Jon Karrikaburu 🇪🇸 2002

La temporada pasada, durante el mes de abril, llegó a ser el máximo goleador nacional por encima de Leo Messi, Uroš Đurđević, Raúl de Tomás, Gerard Moreno, Luis Suárez, Benzema, Umar Sadiq, Rubén Castro, etcétera. No en la élite, pero sí con 17 y 18 años y en categorías muy complicadas para gente de tan corta edad. Se hinchó a marcar goles en Tercera División con el ‘C’, marcó el gol del ascenso de la Real Sociedad ‘B’ en Segunda B y esta temporada es el delantero titular en LaLiga Smartbank, ya ha debutado con la Selección Española sub-21 y en debutó -de forma simbólica- en Europa League con el primer equipo. Todo esto en el lapso de unos meses. Un ascenso, escalón a escalón, absolutamente meteórico para Jon Karrikaburu (Elizondo, 2002), que acabó con 28 partidos, 20 titularidades y 26 goles, lo que le valió el apodo cariñoso del Haaland de Baztan. «En Tercera y en Segunda B, los defensas también ‘rascan’. Aquí son más intensos, tienen más calidad, son más fuertes y voy adaptándome», explicaba tras el partido ante el Leganés, en el que se estrenó marcando. «No sé qué decir. Como va bien, también puede ir mal. Yo sólo voy a entrenar, salgo al partido e intento ayudar al equipo marcando goles. Pasar de una división a otra ha sido un cambio grande, me estoy adaptando poco a poco y estoy bastante contento«, añadía.

Un especialista del gol

Quizás sea una obviedad decirlo, pero Karrikaburu es un goleador, por encima de cualquier otra disquisición. Tiene esa inteligencia, esa intuición y ese olfato adquiridos con el paso de sus años de formación y que tan difícil suelen ser de encontrar. Es un muy buen rematador dentro del área, capaz de hacer cualquier tipo de gol, en un momento dado: disparos potentes, remates en el punto de penalti, goles sin ángulo, picando el balón, unos contra uno… Creo que es evidente que, tras velocísimo ascenso de categorías que ha vivido en los últimos meses, aún necesita algo más de tiempo para dominar LaLiga Smartbank, pero ya es un jugador capaz de ser decisivo (lo ha sido en divisiones inferiores) y de dejar acciones importantes en la categoría de plata. Su contundencia de cara a puerta eleva su efectividad. No necesita muchas ocasiones, ni siquiera que sean remates o acciones claras. Tiene la portería radiografiada en la cabeza y sabe cómo forzar la cerradura, independientemente de la situación. Un ejemplo claro: su gol ante el Leganés (3er gif).

Pero aunque sea su virtud más grandilocuente, Karrika también posee una serie de armas y recursos para sumar lejos del área, tanto a nivel técnico como físico. Es fuerte, pese a no ser un jugador enorme, lo que le ayuda a aguantar bien los contactos y a servir como recurso para activar al tercer hombre, sin ir más lejos. Sin ser un jugador de punta fina y teniendo que mejorar un poco, quizás, en el primer toque, es bueno en los apoyos y es capaz de ayudar en la circulación. Pero, seguramente, el recurso que más sorprenda y destaque en este sentido son sus buenos controles orientados para girar de espaldas. No es muy habitual que alguien de su perfil tenga la capacidad para poner de cara la jugada sin ayuda, pero él puede hacerlo con relativa suficiencia. Lo mismo le ocurre en espacios reducidos, donde se defiende mucho mejor de lo que, a priori, podría aparentar.

Todas estas virtudes hacen de Karrikaburu un delantero de un potencial importante, pero que, como he comentado antes, tiene que seguir cogiendo minutos en el segundo escalón del fútbol español ante defensores experimentados para, progresivamente, ir subiendo el ritmo y la calidad de sus acciones. Pero entonces, ¿hay alguna duda con él o es ya una certeza de futuro para la Real Sociedad?

¿Puede o debe participar más?

En mi opinión, necesita ganar algo más de consistencia y continuidad global para no quedarse únicamente como un buen goleador, más con lo que el fútbol le exige hoy a un delantero. Ahora mismo, con 65 minutos de media por encuentro, solamente completa 6,1 pases por partido y toca el balón 18,5 veces. Está claro que la función del delantero es otra, en términos de participación, ya que a él no se le exige que construya o que esté constantemente en contacto con la pelota, pero al menos creo que sí se le puede pedir que esté en las cifras de sus homólogos del primer equipo, Isak y Sørloth, que promedian cantidades superiores en ambos sentidos. A partir de ahí, su toma de decisiones debe crecer de forma proporcional.

A partir de aquí, no tiene grandes defectos visibles. Es un jugador completo para el puesto que ocupa y con el que solamente tendrán que decidir bien qué hacer para que su progreso sea constante. La nota positiva es que la Real Sociedad ‘B’ está donde está y no parece que su permanencia vaya a peligrar, pero también es cierto que el nivel del primer equipo cada vez es mayor y goza de dos delanteros de muy buen nivel, especialmente el sueco. Seguramente, pueda darse el punto en el que se debata una posible cesión, en una o dos temporadas, dependiendo de su evolución y de la situación de la plantilla.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s